Más allá de los juguetes estructurados
En un mundo lleno de actividades extracurriculares, el ‘juego libre’ está perdiendo protagonismo. Sin embargo, es fundamental para el desarrollo cognitivo y emocional de los niños.
El juego libre fomenta la creatividad, la resolución de problemas y la autonomía. Cuando te sientas en el suelo y te unes a su mundo sin dirigir las reglas, estás construyendo un puente de confianza invaluable.
¿Cómo fomentarlo?
- Proporciona materiales abiertos (cajas, bloques, telas).
- Resiste la tentación de decirles ‘cómo’ se debe jugar.
- Observa y disfruta el proceso.
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